Vivimos una época extraña en cuanto al diseño de los sistemas operativos de escritorio se refiere. Estamos presenciando la locura de los dispositivos móviles donde reinan los smartphones y los tablets. Y si bien esta locura está teniendo sus puntos buenos como los grandes avances que está teniendo ese campo (tanto de software como de hardware) también tiene su lado negativo.
Los grandes desarrolladores de sistemas operativos como son Microsoft, Apple y Canonical se están viendo arrastrados por esta locura hasta tal punto de querer hacer que la experiencia de uso de un equipo de escritorio sea igual que la de un tablet. Aunque parece que su locura no está siendo contagiada a los consumidores y la jugada no les está saliendo demasiado bien. Sigue leyendo








